La jarra de nevera de Eva Solo tiene la forma clásica de una botella de leche que encaja perfectamente en la puerta del frigorífico. La boca de la jarra es lo suficientemente grande para cubitos de hielo y rodajas de limón, y cuenta con un borde de silicona para verter y una tapa abatible que se abre automáticamente al verter. La tapa evita que los cubitos de hielo salpiquen en los vasos y mantiene los insectos alejados de la jarra al aire libre.
Además, la jarra de nevera de Eva Solo puede vestirse con una funda aislante para mantener su contenido frío. La funda está hecha de neopreno y tiene una cremallera para facilitar su extracción. Además, la jarra y la tapa son aptas para lavavajillas.