El colgante Willydilly de Ingo Maurer deja mucho espacio para la creatividad y el juego. La pantalla blanca escarchada está hecha de cartón translúcido de alta calidad que envuelve suavemente la fuente de luz como una delicada y aireada manta. La pantalla se sujeta al cable con una ingeniosa pinza de ropa transparente que es un guiño a la estética japonesa y aporta un sutil giro al encanto minimalista del luminario.
La forma de la lámpara Willydilly es tan flexible como su función: puedes ajustar la forma de la pantalla para adaptarla a tu espacio y estado de ánimo. Cuando se envuelve firmemente, la luz se vuelve más suave y enfocada; al aflojar los pliegues, la lámpara emite un resplandor más amplio y brillante. El diseño adaptable crea un cautivador juego de luces y sombras que cambia según la configuración. Willydilly hace una declaración impresionante en espacios altos como pasillos, vestíbulos, salas de estar o áreas de descanso, donde se desea un toque lúdico pero elegante.