La lámpara de mesa Lampyre t1 de Wästberg, diseñada por Inga Sempé, lleva el nombre de la palabra francesa para luciérnaga. El luminario tiene una forma bastante clásica, pero su esencia radica en la elección del material: tanto la pantalla como la base de la lámpara están hechas de vidrio opalino soplado a mano, a través del cual la luz se filtra de manera suave y agradable.
La compacta Lampyre t1 es perfecta para un alféizar, una mesita de noche o colocada sobre un aparador. También ofrece iluminación ambiental para restaurantes, cafés u hoteles, por ejemplo, donde sirve como un accesorio escultórico incluso cuando está apagada. Lampyre está quizás en su mejor momento atenuada, cuando la luz brilla suavemente tanto a través de su pantalla como de su base.