La lámpara colgante Superpose de Normann Copenhagen es como un candelabro moderno con una forma que recuerda a una cascada o fuente fluida. El luminario, diseñado por Frederik Kurzweg, consta de tres placas de metal dobladas colgando una debajo de la otra, de mayor a menor. La forma arqueada y redondeada y la superficie perforada de las placas de metal le dan al colgante un carácter aireado y juguetón: su forma escultórica se ve diferente según la perspectiva.
Superpose emite una luz dirigida hacia abajo, pero gracias a su superficie perforada, el luminario también difunde una luz suave e indirecta en su entorno y proyecta sombras fascinantes en las paredes. Por lo tanto, el luminario funciona tan bien sobre la mesa como cuando se coloca como el centro de atención de la sala de estar. Superpose también es un deleite en la esquina de una habitación, donde sus sombras quizás alcanzan mejor su máximo potencial. Además de todo eso, Superpose se ve impresionante incluso cuando la luz está apagada.