El candelabro Kantarel de Kähler toma tanto su nombre como su forma de la belleza dorada del bosque: el hongo rebozuelo. Diseñado por Thora Finnsdottir, el candelabro de cerámica presenta formas delicadas, similares a branquias, y una base que se ensancha suavemente hacia abajo, recordando a un rebozuelo al revés. Un esmalte de color brillante añade un acabado hermoso y luminoso a la forma escultórica.
El candelabro hecho a mano está diseñado para una sola vela cónica, y su forma escultórica lo convierte en una pieza decorativa encantadora incluso por sí sola.