La lámpara de pared Moodmoon White de Ingo Maurer reúne el minimalismo atemporal de la estética japonesa y las posibilidades de la tecnología moderna. La idea de la luminaria nació durante la pandemia en 2020, cuando el diseñador Sebastian Hepting se encontró reflexionando sobre los muchos papeles que un hogar tuvo que asumir de repente: funcionar al mismo tiempo como lugar de trabajo, escuela y refugio. Moodmoon fue su respuesta a todas estas necesidades a la vez.
En el corazón del carácter poético de la lámpara se encuentra una pantalla hecha de resistente papel japonés, retroiluminada para que una luz cálida brille suavemente a través de su superficie. El resultado es una atmósfera singularmente relajante que convierte a Moodmoon White en una elección natural para una mesilla de noche o un tranquilo rincón de lectura en la sala de estar.