La juguetona lámpara colgante Shhh! difumina la línea entre objeto funcional y obra de arte, como cabría esperar de las luminarias de Ingo Maurer. El concepto es simple pero hermoso: una bombilla con un par de auriculares, como si se estuviera tapando los oídos del ruido del mundo exterior – ¡shhh!
¡Pero no sería una creación de Ingo Maurer sin una sorpresa escondida en su interior! En realidad, la luz no proviene de la bombilla en absoluto. La fuente de luz está oculta dentro de los auriculares, desde donde se derrama suavemente en todas las direcciones.